Como muchos no me conocéis, me presento. Me llamo Jorge Margüenda. Mi madre era Basilisa la Pachina y mi abuelo Venancio Cano. Estoy casado con Chari Ventura, hija de Juanito Panadero y de la Tía Crece. Nací en Madrid, hace 65 años, casi por accidente. Al parecer iba a ser un parto difícil (siempre he sido muy cabezón) y Antonio El Chocolate, que era el taxista de cabecera en aquellos años, tuvo que llevar a mi madre en su taxi a parir a Madrid, de donde era mi padre. Por cierto, aprovecho para hacer un pequeño homenaje a Antonio El Chocolate. Él y su taxi han salvado muchas vidas en El Hoyo, entre ellas, seguramente, la de mi madre y la mía.
He vivido durante muchos años en la calle del Pez, nº 50, por debajo de la fábrica de hielo La Revoltosa y del Bar Club. De aquella época y de los amigos y vecinos de aquella calle, guardo muy buenos recuerdos. Espero que ya me “ubiquéis”…. más o menos.
CÓMO ME ENCONTRÉ CON ESTA HISTORIA
Esta historia es sobre la música popular y sobre las gentes y las costumbres de nuestro pueblo, que sucedió entre los años 1.949 y 1.959, hace casi 70 años.
Resulta que me he jubilado hace cuatro años. Como fui profesor universitario de la Complutense madrileña, tengo abiertas las puertas de muchas hemerotecas, archivos y bibliotecas. Además, canto en una coral, y me gusta investigar sobre música y partituras antiguas, muchas de ellas perdidas en el tiempo, para “resucitarlas” y luego poder cantarlas.
Mis amigos me llaman “ratón de biblioteca”. Yo digo que son manías de jubilado que no sabe parar quieto.
Siempre que entro en cualquier archivo, después de investigar aquello que busco, pongo Hoyo de Pinares, y a veces saltan cosas como esta.
Este trabajo está relacionado con la música, la gente y las tradiciones de El Hoyo.
Los hechos se produjeron hace unos 70 años y me ha parecido muy interesante, porque saca a la luz canciones, anécdotas e historias, que se cantaban, se vivían y se contaban en nuestro pueblo y que, en algunos casos, han caído en el olvido.
Forman parte de nuestro acervo cultural, de nuestras costumbres, de nuestras fiestas, de nuestras vidas y de la de nuestros padres y abuelos, y han sido contadas y cantadas por personas que formaron parte de nuestras familias, y que fueron vecinos y amigos de nuestros antepasados, en nuestro pueblo. Muchas de ellas se siguen cantando, pero otras se han perdido en el tiempo.
Resulta que, a partir del verano de 1949, llegaron a El Hoyo de Pinares un grupo de investigadores de música tradicional y antigua, y pidieron a algunos vecinos (les llamaron “informantes”), que les ayudasen a recopilar partituras, historias y anécdotas, de canciones relacionadas con las tradiciones de nuestro pueblo.
Los informantes que se prestaron a ayudar, y que conocían y cantaban aquellas canciones, fueron: Claudina Pascual Ayuso, Carmen Gallego Galán, Ángela Fernández Herraz, Hermenegildo Martín Borro, Fidela Gallego León, María Navas Álvarez, Eusebia Fernández Hernández, Alipio García León, y Eugenio Hernández Hernández.
Si intentáis recordarles, pensad que estamos hablando de los años de 1949 a 1959.
Cada uno aportó lo que mejor conocía y cantó sus canciones, y contó sus historias y anécdotas, que los investigadores anotaron y archivaron. En algunas notas consta que, algunos de ellos, incluso llegaron a cantar las canciones a los investigadores, acompañándose de violín, guitarra, laúd, bandurria y percusión. Como curiosidad, las fichas describen la percusión como: castañuelas, almirez, una especie de tabla hecha con huesos, zambomba, y una botella con salientes tocada con una cuchara.
Todo esto se recoge, por ejemplo, en alguna de las aportaciones de Alipio García León, sí, nuestro don Alipio, el que fue practicante del pueblo durante varias generaciones. También mi humilde homenaje. ¿Quién no recuerda sus cuidados…. y sus agujas? Ahora estoy trabajando en su ficha y en sus canciones, ya que fue otro de los informantes.
En total se recopilaron 19 partituras manuscritas, cada una con su explicación musical, sus historias y sus anécdotas. Estoy trabajándolas una a una, para recuperar las 19.
Además de recopilar las 19 partituras, los investigadores hicieron una ficha de cada informante, que también estoy recuperando.
QUIÉN LO LLEVÓ A CABO
Todo aquel trabajo de investigación se llamó Fondo de Música Tradicional Española, y lo hizo la Institución Milá y Fontanals, de Barcelona, por encargo del CSIC (Centro Superior de Investigaciones Científicas).
Se hizo por todos los pueblos de España, entre los años 1949 y 1.959 y el investigador que se ocupó de la llamada Zona de Pinares-Ávila, se llamó don Bonifacio Gil García (1898-1964), que fue quien nos visitó y habló con los llamados informantes.
Todo aquel curioso e histórico trabajo, quedó recopilado en unos antiguos archivos del propio CSIC, a los que he tenido acceso. Menudo hallazgo.
Recuerdo que me temblaban las manos cuando empecé a abrir los archivos, y ni os cuento cuando, con mi guitarra, comencé a entonar alguna de estas canciones, y a mi mujer se le iluminaba la cara recordándolas. ¡Ésa la cantaba mi padre! ¡Esa otra los mozos por la vaquilla! ¡Aquélla cuando rondaban a la novia antes de la boda! etc.
LAS CANCIONES
En total se recopilaron 19 partituras manuscritas, cada una con su explicación musical: tiempo, tono, ritmo, nota, etc. y también con sus datos, fechas, historias y anécdotas. ¿Cuándo se usan? ¿Por qué? ¿Quién las canta? ¿En qué eventos? ¿Cómo se han ido trasmitiendo?, etc.
Estas 19 canciones, se cantaban en nuestro pueblo por los mozos y mozas, las peñas, los quintos, los enterradores, las rondallas, en bodas y vísperas, fiestas de la Vaquilla, por Carnaval, por Navidad, Fin de Año y Año Nuevo, para pedir la lluvia en épocas de sequía, por San Miguel, cuando se iban los mozos a la mili, por la Cruz de Mayo, por San Sebastián, cuando rondaban a las mozas, etc. etc.
Las canciones son: Asómate a esa ventana, Canción de Bodas, Buena sea mi llegada, Carnavales, Carnavales, Canción de Quintos y Fiesta de la Vaquilla, Desde la arada, Duérmete Niño Chiquito, El Alao o Alalao, El Niño Perdido, En medio del puente estoy, Éste es el Ayuntamiento, Herodes tiene un bolsillo, Niño Chiquitín, gloria de Mamá, La Jota de La Calle del Remolino, La Jota de El Hoyo de Pinares, La Princesa Santa, Las Madres son las que lloran, Seguidillas y Virgen de Navaserrada.
Como muestra del trabajo que estoy realizando, incluyo en este articulo las partituras manuscritas de dos canciones: Virgen de Navaserrada y Jota de La Calle del Remolino, y las fichas de sus informantes.
VIRGEN DE NAVASERADA
La entrevista se realizó el 14 de Agosto de 1959.
La informante fue Fidela Gallego León, de 44 años, es decir, nacida en 1915, en Hoyo de Pinares y de condición social del campo. Fidela vivió durante muchísimos años en una casa de La Corredera de San Miguel.
Escribe el investigador: "Cuenta la muchacha que aprendió la canción de las mujeres mayores y de los fieles".
La canción es una rogativa que nuestros antepasados cantaban en los años cincuenta, en tiempos de sequía, pidiendo a la Virgen de Navaserrada que lloviese, mientras la sacaban en procesión por las calles y por las afueras del pueblo.
La canción, en ritmo “muy moderado”, dice así: “Virgen de Navaserrada, tú que tienes el poder, quita el candado a las nubes para que empiece a llover. Virgen de Navaserrada, por Patrona te tenemos, y en nuestras necesidades, a vos madre “recurremos”. Las nubes están cargadas, para empezar a llover, y nada más necesitan, que tú las des el poder. ¿Quién es aquel Gran Señor, con el hábito encarnado? El Sagrado Corazón, que nos va regar los praos. Etc. etc. Y entre copla y copla el pueblo respondía con este estribillo: Agua señora, agua María, pues este pueblo, en ti confía.”
La entrevista se realizó el 17 de Julio de 1949. Las fotos 6 a 8 corresponden a la partitura de la canción. La informante fue Carmen Gallego Galán, de 27 años de edad, es decir, nacida en 1922, en Hoyo de Pinares y de condición social esposa de un maestro nacional.
La entrevista se realizó en la villa de Mombeltrán, porque la informante estaba casada con un maestro nacional destinado en dicha villa. Escribe el investigador: "Cuenta la muchacha que aprendió la canción de los quintos, y de otras muchachas del mismo pueblo (El Hoyo de Pinares), cuando era niña recitadora”.
El maestro nacional que estaba destinado en Mombeltran, al que se refiere el redactor, es Don Pedro Pérez Poveda, que más tarde volvió a la escuela de El Hoyo, ejerció en nuestro pueblo durante muchos años, y educó a varias generaciones de hoyancos.
Carmen Gallego Galán, la informante, era la hermana de Timoteo (ex alcalde) y de Antonio (Caja de Ahorros), entre otros. Solo recordar que la entrevista y la ficha se hicieron el 17 de Julio de 1949, hace casi 70 años.
Esta canción la cantaban las mujeres en las bodas. La ficha del archivo dice textualmente: "La cantan en Hoyo de Pinares las mujeres en las bodas, a continuación de la jota que cantan los hombres, haciendo el mismo recorrido. Se usa en la víspera de las bodas de Hoyo de Pinares, y es acompañada con almireces cuyo ritmo no recuerda. Como nota típica, antes del banquete de la boda que tiene lugar en casa del novio y celebrado al medio día, salen hombres y mozos con el novio y el padrino con bandurrias y guitarras recorriendo un itinerario que siempre es el mismo. Hacen paradas en sitios determinados donde cantan y tocan jotas y beben vino que ellos mismos portan. Al llegar a la casa del novio se les unen las mujeres más la novia y la madrina. Vuelven a hacer el mismo recorrido con idénticas paradas donde cantan las mujeres agarradas de los brazos formando corro. Mientras, el novio, el padrino y 'escuderos' (son familiares y amigos de los novios que provistos de mandil sirven en el banquete del día de la boda), reparten vino y tabaco a todos los que presencian este festejo. Terminando el recorrido van a casa del novio donde tiene lugar el banquete antes aludido en el que sirven los mencionados 'escuderos' ".
La canción, en tono y ritmo de jota, dice así: “La calle del remolino, esta es la calle del aire, la calle del remolino, donde se remolinean, tus amores con los míos, tus amores con los míos, esta es la calle del aire” etc.
CONCLUSIÓN Y DESEO
En la actualidad, sigo trabajando y editando todos esos archivos que, en ocasiones, están en malas condiciones y no se pueden leer fácilmente, y por ello tengo que reproducirlos, copiando el texto a mano en mi ordenador. Es un trabajo largo, pero apasionante y muy gratificante.
Cuando acabe el trabajo, tendré la ficha completa de cada informante y de las 19 partituras manuscritas, incluyendo tono musical, tiempo, letra, ritmo, e instrumento de acompañamiento, y cada una con su historia y sus anécdotas.
Mi objetivo, casi mi sueño, es poder entregar una copia completa de mi trabajo a nuestro Ayuntamiento y, si fuera posible, intentar que alguno de los grupos musicales de nuestro pueblo, rescatasen e incorporasen a su repertorio, alguna de las canciones que hayan quedado en el olvido. Ojala.
Espero que paséis unas bonitas y divertidas Fiestas de San Miguel 2018 y estoy seguro que cantareis algunas de las canciones recogidas en este artículo.
Un fuerte abrazo, paisanos.
Jorge Margüenda
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Fuente | Publicado en el Programa de Fiestas San Miguel, septiembre 2018.


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