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Jorge Martín, un campeón del mundo con ancestros hoyancos
Era el 17 de noviembre de 2024 cuando, en el circuito barcelonés de Montmeló, el piloto español Jorge Martín, conocido por la afición por su nombre de guerra de Martinator, se alzaba con el título de Campeón del Mundo de Moto GP. Culminaba así una brillante temporada en la que consiguió superar a rivales de todo el mundo y especialmente ganar el pulso al italiano Pecco Bagnaia.
En 2023 ya había sido subcampeón mundial y, entre lágrimas, en la última carrera en la que la suerte le fue esquiva, prometió no rendirse y que lo lograría al año siguiente. Y vaya si lo hizo. Era el quinto español en la historia que lograba el título mundial -tras Alex Crivillé, Jorge Lorenzo, Marc Márquez y Joan Mir-, pero el primero que lo hacía desde una escudería satélite y no de fábrica -en este caso el equipo Prima Pramac Racing-. Jorge Martín, a bordo de una Ducati, fue líder durante casi toda la temporada, acumulando 3 victorias -Portugal, Francia e Indonesia-, 7 victorias sprint, 15 poles … y cosechando el amplio margen que le permitió alzarse finalmente con el título mundial.
La gesta de este joven deportista es sobradamente conocida por los aficionados al motociclismo e incluso por el público en general. Pero lo que no es apenas conocido es la relación familiar que Jorge Martín Almoguera tiene con nuestro pueblo. Y es que su bisabuela era Felipa Martín, nacida en El Hoyo de Pinares en el año 1901.
El bisabuelo de Jorge, Emiliano Rubín de Celix, era un guardia civil nacido en Muñogalindo en 1889 y que había sido destinado a nuestro pueblo. Aquí enviudó, en octubre de 1928, de su primera esposa, Leonarda, con la que tenía tres hijos: Simeón, Antonio y Emiliano.
En el pueblo le presentarían más tarde a Felipa, también viuda, sin hijos, con la que acabaría contrayendo matrimonio.
La bisabuela de Jorge, Felipa Martín, tenía cuatro hermanos: Isabel, Gabriela, Casimiro y Dionisia, todos naturales de El Hoyo de Pinares, aunque la última fue vecina de Escalona (Toledo). A la que yo más recuerdo de mi infancia es a Isabel, que vivía en la Puerta del Sol y era la madre de Guillermo Marín.
El matrimonio formado por Emiliano y Felipa residió inicialmente en la Casa Cuartel de nuestra localidad.
Durante la guerra civil, Emiliano intentó en la medida de lo posible salvar vidas y tuvo también algunos de los escasos gestos de humanidad que se dieron en aquella dura contienda.
En el pueblo vivieron Emiliano y Felipa hasta que él fue destinado a otras localidades. En San Bartolomé de Pinares nació su hija Maruja y, ya en Madrid, verían la luz Julio y las mellizas, Pepi y Julia.
Julia Rubín de Celix Martín es precisamente la abuela materna de nuestro campeón del mundo de moto GP.
Tras el fallecimiento de Emiliano, sus hijas asistieron al Colegio de Huérfanos de la Guardia Civil desde los 6 hasta los 19 años. Julia y Pepi, mujeres emprendedoras en tiempos difíciles, abrirían luego su propio centro de enseñanza.
En todo ese tiempo, durante las vacaciones escolares las hijas de Emiliano y Felipa venían siempre a El Hoyo de Pinares, a casa de su tía Isabel, y aquí pasaban el verano con sus primos, el matrimonio formado por Guillermo Marín y Concepción Carvajal.
Felipa quiso que se mantuviera esa vinculación familiar con su pueblo natal y acabaron comprando una casita, en la Corredera de San Miguel, detrás del pilón.
Julia contrajo matrimonio con Rafael Almoguera y tuvieron tres hijos: Susana, Eva y Rafael. Y ahí seguimos acercándonos en el árbol genealógico al joven piloto madrileño, porque la primera de ellas, Susana Almoguera Rubin de Celix, es su madre.
Susana también veraneó de niña en El Hoyo de Pinares, en la casilla de la Corredera, y tiene un especial cariño al pueblo, del que narra un sinfín de gratos recuerdos: cómo su abuela Felipa los recibía con una bandeja de torreznos, los bocadillos junto al pilón, el reencuentro con sus vecinos -como Nasta o Ana Mari-, aquellos días de campo y de comidas familiares en El Mancho o en La Enebrosilla con sus tíos Guille y Conce y sus primos, jugar con su galga Perla que tenía en depósito en casa de éstos, las primeras salidas de adolescente, las Fiestas de San Miguel…
Ya de jóvenes, en los años ochenta, aunque no venían con la misma frecuencia, sí hicieron algunas escapadas para ver a la familia y tuvieron ocasión de salir por los lugares de moda del momento: la Discoteca Thomas, el Montecarlo, el Muskaria… especialmente con su primo Mario Marín, al que tanto recordamos.
Susana Almoguera se casó con Ángel Martín y tuvieron dos hijos: Jorge y Javier.
Jorge Martín Almoguera nació en San Sebastián de los Reyes en 1998. Llevaba ya en las venas la afición por las motos que sus padres le transmitieron, especialmente Ángel, piloto aficionado.
No resultaron sencillos los comienzos en el mundo del motor, para el que Jorge mostró indudables cualidades. La preparación y la participación en competiciones resultaba sumamente costosa y fueron años de esfuerzos y sacrificios para una familia trabajadora, hasta lograr que Jorge pudiera desarrollar su carrera deportiva y demostrar su capacidad a bordo de la moto.
Jorge Martín fue, ya en el año 2014, el primer español en ganar la copa de promoción internacional Red Bull Roockies Cup.
Al año siguiente, debutó en Catar en Moto3. Subió por primera vez al podio en 2016 como subcampeón del Gran Premio de la República Checa, pero esa temporada las lesiones no le permitieron desarrollar su potencial.
Su primer título puntuable para el mundial fue el Gran Premio de la Comunidad Valenciana, que obtuvo en 2017, año en el que subió nueve veces al podio en distintos circuitos y superó el récord mundial de poles en una sola temporada.
En 2018, con siete victorias y diez podios, Jorge Martín se alzó ya nada menos que con el título de Campeón del Mundo de Moto3 y superó el récord de pole positions que él mismo ostentaba.
Fue fichado entonces por Red Bull para la categoría Moto2 donde, a pesar de algunas limitaciones de la máquina con la que competía inicialmente, acabó logrando subir al podio en Japón y alcanzar la victoria en Austria.
En 2021 pasó a competir en Moto GP, con el equipo italiano Pramac Racing y obtuvo cuatro podios en la temporada. El 8 de agosto alcanzó su primera victoria en la categoría reina en el Gran Premio de Estiria, en Spielberg.
Con un gran talento en su disciplina deportiva y una enorme fortaleza mental y capacidad de superación, Jorge ha ido reponiéndose de todas las dificultades -caídas, accidentes, problemas técnicos…- hasta culminar nada menos que con el título mundial al que nos hemos referido al principio. El pueblo de San Sebastián de los Reyes, que lo vio nacer, le recibió con una multitudinaria acogida y el Ayuntamiento ha dado su nombre a una glorieta. Unos meses más tarde, la Presidenta de la Comunidad de Madrid le impuso la Gran Cruz de la Orden del Dos de Mayo.
Tras fichar por Aprilia, en este año 2025 no ha podido estar a su nivel, debido a que tres accidentes importantes -con 25 fracturas, un neumotórax, 2 intervenciones quirúrgicas…-, le han apartado de la competición durante gran parte del campeonato del mundo. Tras su recuperación, Martinator ha vuelto con fuerza a los circuitos y estamos seguros de que pronto nos dará más alegrías.
Un apunte final: la bisabuela de Jorge, Felipa, era de El Hoyo de Pinares; su abuela, Julia, conoce perfectamente el pueblo; y su madre, Susana, también lo frecuentó. Pero el piloto madrileño no ha estado nunca aquí…. Creo que eso habrá que remediarlo en algún momento, ¿no?
Ya conocéis esta curiosidad que comparto con vosotros en nuestro programa de fiestas de este año. Ahora, cuando vibremos ante las pantallas de televisión con los nuevos éxitos deportivos de Jorge Martín, recordad que no solo estamos animando y aplaudiendo a un piloto español, sino a alguien aún más cercano: al bisnieto de una mujer buena, Felipa, que nació y vivió en El Hoyo de Pinares. Al menos una pequeña parte de los genes del campeón del mundo proceden de nuestra tierra.
Carlos Javier Galán
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Ilustraciones | Fotografías de Jorge Martín cedidas por Susana Almoguera. y fotografía de Felipa Martín con sus hijas Julia y Pepi, cedida por Julia Rubín de Célix.
1979: la democracia llega al Ayuntamiento
En este año 2019 se han cumplido cuarenta años desde las primeras elecciones municipales de la democracia, por lo que vamos a recordar algunas pinceladas de cómo se vivió ese hito histórico en El Hoyo de Pinares.
En 1976, los españoles habían aprobado en referéndum la Ley de Reforma Política impulsada por el presidente Adolfo Suárez y que sentaba las bases para la transición de la dictadura a la democracia. Al amparo de esa norma, se habían legalizado los partidos políticos y se habían celebrado las primeras elecciones generales el 15 de junio de 1977. Seguidamente, las Cortes salidas de aquellos comicios elaboraron la Constitución, ratificada por los españoles en un nuevo referéndum popular celebrado el 6 de diciembre de 1978.
En ese contexto, era ya una reivindicación generalizada que se convocasen también elecciones en los Ayuntamientos, a cuyo frente continuaban aún los últimos alcaldes designados por los Gobernadores Civiles aplicando la legalidad franquista. No sólo los partidos y los colectivos sociales reclamaban como ineludible la democratización del poder municipal, sino que incluso algunas de las propias Corporaciones reclamaban su relevo, porque ya no tenían margen para afrontar proyectos de medio o largo plazo y se sentían carentes de legitimidad democrática.
En nuestro pueblo, recuerdo que el alcalde Julián Carvajal Luque, con el que conversé para un trabajo escolar, afrontaba sus últimas obras públicas (el pavimentado de la Plaza de España, hasta entonces de arena, y la remodelación de la fachada del Ayuntamiento, que sacó a la luz la piedra que estaba oculta por enfoscado blanco) y manifestaba también su deseo de poder dar por finalizado su mandato, que había comenzado en 1973.
Sin embargo, el presidente del gobierno optó primero por disolver las Cortes constituyentes, elegidas veinte meses antes y celebrar, ya al amparo de la nueva Constitución española, nuevas elecciones legislativas en marzo de 1979. Las urnas consolidaron la victoria de su formación, la Unión de Centro Democrático, con 168 escaños, seguida del Partido Socialista Obrero Español de Felipe González con 121, el Partido Comunista de España de Santiago Carrillo con 23 escaños y Coalición Democrática encabezada por Manuel Fraga con 9. Entre las minorías, Convergencia i Unió de Jordi Pujol obtuvo 8 diputados y la coalición Unión Nacional liderada por Blas Piñar 1 escaño.
En nuestro pueblo, UCD obtuvo en aquellas elecciones generales de 1979 752 votos (nada menos que el 51,9 %); el PSOE, 448 (33,68 %); el PCE, 103 (7,11 %); Coalición Democrática, 36 (2,48 %); y Unión Nacional, 30 (2,07 %).
El gobierno fijó la fecha de las elecciones municipales para el 3 de abril de ese mismo año. A partir de ahí, los partidos políticos esbozaron sus primeras agrupaciones locales en El Hoyo de Pinares para formar las candidaturas.
Unión de Centro Democrático presentó como candidato a la alcaldía a Juan Galán Estévez, a quien los vecinos conocen como “Juanín” y profesionalmente dedicado entonces a la construcción (después ampliaría su actividad a la hostelería al abrir el pub J-5). El PSOE optó por Leoncio Fernández Gil, de profesión carpintero, un hombre apreciado que también ofrecía el servicio de cumplimentar sencillos contratos privados de compraventa, alquiler, etc. a quienes no tenían la formación para poder hacerlo. Por el Partido Comunista, se presentó Mariano Martín. No hubo candidatura de Coalición Democrática: el centro-derecha local pareció agruparse mayoritariamente en UCD, situación que cambiaría en los siguientes comicios. Sin embargo, se presentó una candidatura independiente encabezada por Miguel Lobato Martín, que en las elecciones generales de 1977 había sido candidato al Congreso por Fuerza Nueva.
La primera -y única- candidatura municipal presentada por UCD en nuestro pueblo tuvo la siguiente composición:
1. Juan Galán Estévez
2. Félix Fernández Tejedor
3. Pascual Herranz Herranz
4. Juan Luque Pérez
5. Pedro Santamaría Cubero
6. Luis Beltrán Santamaría
7. Tomás Martín Pérez
8. Santiago Fernández Fernández
9. Santos Herranz Galán
10. Honorio Pérez Herranz
11. Jesús Tabasco Alonso
Por su parte, el PSOE de El Hoyo de Pinares, reorganizado tras cuatro décadas de proscripción política durante la dictadura, concurría con la siguiente lista:
1. Leoncio Fernández Gil
2. Antonio Méndez Jorge
3. Eladio González Miguel
4. Florentino Pascual Santamaría
5. Eloy Miguel García
6. Domingo Cubos Martín
7. Julián Martín Sánchez
8. Guillermo Gallego González
9. Domingo Sánchez Díaz
10. Julián Herranz Alía
11. Cecilio Gómez Santamaría
Suplentes:
1. José Luis Pérez Sánchez
2. Jesús Sánchez Organista
3. Luis Madrigal Gallego
La candidatura Independientes de Navaserrada estaba integrada por los siguientes aspirantes:
1. Miguel Lobato Martín
2. Tomás Fernández Luque
3. Jesús González Fernández
4. Antonio Fernández Antorán
5. Sebastián Gallego Martín
6. Felipe Navas Jiménez
7. Ángel Tabasco Navas
8. Isidoro Beltrán Santamaría
9. Pedro Martín García
10. Teodoro Ayuso Pascual
11. Segundo Navas Colorado
El Partido Comunista de España presentó por su parte esta otra candidatura, que no alcanzaría representación municipal:
1. Mariano Martín Gallego
2. Longinos Jiménez Fernández
3. Rosendo Martín Gallego
4. Teodoro Díaz García
5. José Luis González Navas
6. Félix Muñoz de Propios
7. José González Cubos
8. Julio Beltrán Alonso
9. Vicente Galán González
10. Rosendo Martín González
11. Agustín Estévez Jiménez
Como dato curioso, cabe señalar que se presentó otra lista independiente, la Unión de Trabajadores e Industriales, que no llegó a ser proclamada por la Junta Electoral de Zona por no reunir los requisitos exigidos. Presumiblemente, aunque no consta, la exigencia de ser un partido político legalizado o bien una agrupación de electores avalada con las firmas de un 2 % del censo electoral. Sus integrantes, que por tanto no llegaron a ser candidatos, fueron, según el Boletín Oficial de la Provincia:
1. Apolinar Santamaría Estévez
2. Galo Santamaría Estévez
3. José Otilio Carvajal Gallego
4. Pedro Pérez Gallego
5. Mónico Fernández Pérez
6. José de la Fuente Propios
7. Tomás Hernández Blanco
8. Solino Organista Fernández
9. Mariano Martín Hernández
10. Elías Díaz de la Fuente
11. Pilar Santamaría Yusta
En cuanto a la campaña electoral, fue muy personal y directa, de hablar con los vecinos e intentar captar su apoyo. El marketing electoral no estaba tan desarrollado como ahora y tampoco los medios materiales eran abundantes. Juan Galán me comenta que UCD no llegó a celebrar un mitin público. El número 2 de la candidatura del PSOE, Antonio Méndez, recuerda un acto público de su formación con las intervenciones del entonces presidente provincial del partido, Máximo Iglesias, y el recién elegido senador por Ávila José Federico de Carvajal (quien años más tarde sería presidente del Senado). Miguel Lobato sí intervino personalmente y atendió las preguntas del público en el mitin convocado por los Independientes de Navaserrada.
Las elecciones se vivían en el país aún con algo de miedo (Antonio evoca la dificultad para que la gente diera el paso de participar y presentarse como candidato en partidos que poco antes estaban prohibidos) pero con una indudable ilusión y esperanza de cambio.
Era la primera vez en la historia que todos los vecinos mayores de edad de El Hoyo de Pinares, hombres y mujeres, iban a elegir democráticamente a su Ayuntamiento por sufragio universal. Incluso en la II República la mujer había estado excluida del voto en las elecciones municipales que tuvieron lugar en 1933.
Unión de Centro Democrático fue la vencedora de aquellas elecciones locales, al obtener 652 votos, que le dieron 5 concejales. El PSOE fue la segunda fuerza política local, con 455 votos y 4 escaños en el pleno. Y entró en el Ayuntamiento Independientes de Navaserrada, con 245 votos y 2 ediles.
El 19 de abril de 1979, a las 11 de la mañana, quedó constituida la primera Corporación Municipal de la actual democracia, formada por los cinco concejales electos de UCD (Juan Galán Estévez, Félix Fernández Tejedor, Pascual Herranz Herranz, Juan Luque Pérez y Pedro Santamaría Cubero), los cuatro del PSOE (Leoncio Fernández Gil, Antonio Méndez Jorge, Eladio González Miguel y Florentino Pascual Santamaría) y los dos de Independientes de Navaserrada (Miguel Lobato Martín y Tomás Fernández Luque).
El pleno comenzó presidido por el edil de mayor edad (Eladio González) y el de menor edad (Félix Fernández), asistidos por el secretario del Ayuntamiento, entonces Pedro González.
En la votación para alcalde, el candidato de UCD obtuvo sus cinco votos, el del PSOE los cuatro de su partido y el de Independientes de Navaserrada un solo voto, puesto que su número 2 se abstuvo. Los votos del PSOE más los independientes sumaban la mayoría absoluta necesaria para haber elegido un alcalde alternativo y, ante los distintos rumores que habían circulado en los días previos, el concejal Tomás Fernández optó por abstenerse para impedir cualquier maniobra en ese sentido.
Resultó por tanto elegido nuevo alcalde el cabeza de lista de la Unión de Centro Democrático. Juan Galán Estévez se convertía así en el primer alcalde de la democracia en nuestro pueblo.
El nuevo gobernante local formó Comisión de Gobierno con tres tenientes de alcalde, dos de su propia coalición (Juan Luque y Pedro Santamaría) y uno del PSOE (Antonio Méndez).
Durante aquel mandato, se llevó a cabo un plan de pavimentación de calles y de ampliación del sistema de recolección de aguas, se elevó una planta en las alas laterales de las Escuelas de arriba para ampliar el número de aulas y se iniciaron las obras del edificio destinado a Hogar del Pensionista y del que se pretendía que fuera un Mercado de Abastos. También se construyó la primera pista polideportiva y el frontón junto al Campo de Fútbol. En el terreno de la anécdota -aunque pudo ser trágica- muchos vecinos recordarán la escapada de los cuatro toros que iban a ser lidiados en fiestas.
El mandato de Juan Galán terminó el 23 de mayo de 1983, ya con una UCD en declive, cuando tomó el relevo Félix Alonso Fernández, segundo alcalde de la democracia, que había encabezado la lista de Alianza Popular.
Tanto Juan Galán como Antonio Méndez me aseguran que, en general, hubo un ambiente de colaboración y de entendimiento en aquella primera Corporación democrática. Tras haber terminado las elecciones de la II República literalmente a tiros, tras una cruel guerra civil, tras cuarenta años de prohibición del pluralismo político, los hoyancos -como todos los demás españoles- apostaron decididamente por la reconciliación, por las libertades públicas y por el futuro. Las personas y las distintas ideas aprendieron a convivir democráticamente en un Ayuntamiento que, por fin, era de todos.
Carlos Javier Galán
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Fuente | Publicado en el Programa de Fiestas de San Miguel, septiembre 2019.
Ilustraciones | Carteles de la campaña institucional y de la campaña electoral de las municipales 1979. Y fotografía original de Manuel Tabasco, del acto conmemorativo del XXV aniversario de las primeras elecciones municipales de la democracia; en primera fila, Leoncio Fernández, Antonio Méndez, Tomás Fernández, Juan Galán, Juan Luque y Pascual Herranz, integrantes de la primera Corporación Municipal de la democracia.

Don Manuel
Hay personas que forman parte de tu paisaje vital de tal forma que crees que nunca dejarán de estar. La noticia de la muerte de Manuel Tabasco me sorprendió a muchos kilómetros de mi pueblo y me invadió la incredulidad y una profunda tristeza. La de decir adiós desde la distancia al maestro y al amigo, a tantos años de vivencias y de complicidades.
Cierro los ojos y recuerdo cuando de niños caricaturizábamos a D. Manuel y su Vespa y le arrancábamos su sonrisa con aquellos artículos gamberros publicados en el periódico del colegio. Lo veo enseñándome pacientemente cómo revelar fotografías en blanco y negro en el cuarto oscuro que montó en su garaje. Regalándome ilusionado una botella de vino de su cosecha. Mostrándome los suplementos especiales del Diario de Ávila para las fiestas, que con tanto mimo preparaba. Encontrándomelo en la calle cuando ya se marchaba a casa, diciendo con alegría “hombre, mi amigo…” y dándose la vuelta sólo para tomar un vino juntos y conversar un rato.
Ejerció como maestro durante décadas. Y de esa larga trayectoria, nada menos que 37 años los dedicó a la enseñanza precisamente en su pueblo, El Hoyo de Pinares. Vocacional y entregado, era innegable la satisfacción y el orgullo con que seguía luego los pasos y los éxitos de sus antiguos alumnos.
Ordenado y metódico, gustaba de una vida sencilla, casi como aquellos cuadernos de clara caligrafía con los que nos explicaba la geografía y la historia. Disfrutó de su trabajo, de sus aficiones –el campo, el aeromodelismo, la mecánica, el vino de pitarra, la fotografía…-, de su familia –adoraba a su mujer y sus hijas-, de su pueblo...
Ordenado y metódico, gustaba de una vida sencilla, casi como aquellos cuadernos de clara caligrafía con los que nos explicaba la geografía y la historia. Disfrutó de su trabajo, de sus aficiones –el campo, el aeromodelismo, la mecánica, el vino de pitarra, la fotografía…-, de su familia –adoraba a su mujer y sus hijas-, de su pueblo...
En 1984 comenzó a ser corresponsal de Diario de Ávila. El periódico abulense había tenido esporádicamente colaboradores en nuestra localidad, algunos de brillante pluma, pero no había logrado nunca una verdadera continuidad en ese cometido. Con él lo consiguió. El Diario alcanzó mayor difusión local y se seguía con notable interés. El nombre de El Hoyo de Pinares comenzó a ser mucho más conocido en una provincia donde, sorprendentemente, se le había ignorado con frecuencia. Nos retrató y narró cumplidamente desde sus páginas más de treinta años de la vida de nuestro pueblo, incluyendo momentos históricos ya inolvidables. Deja el excepcional legado de un archivo gráfico y de textos sobre la vida local y merecerá la pena que su municipio y su periódico acometan el esfuerzo de una exposición conmemorativa que, además, sirva para rendirle homenaje.
Frente a tantas personas expertas en escurrir el bulto, siempre se podía contar con él. Siempre. Para lo que se le pidiera. Todo lo que fuera bueno para la gente que quería, para la educación y la cultura, para su pueblo del alma, contaba de antemano con su colaboración entusiasta.
Resultará difícil acostumbrarse a que no esté ahí, con su cámara, con sus ocurrencias, con sus singularidades, con ese afecto que nos fue repartiendo a los demás cada día durante toda su vida.
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Carlos Javier Galán
Fuente | Publicado en Diario de Ávila, 26 septiembre 2017.
Ilustración| Fotografía de Manuel Tabasco, original de Lola Oritz, Diario de Ávila.
Recuerdo a Nasta
- ¿Qué pasa, macho?
- Hombre, Nasta, ¿qué tal?
Este año no estará puntual en la víspera, saludando y haciendo preguntas –a veces convencionales, a veces sorprendentes- a los músicos, a los empleados municipales o a cualquiera de sus paisanos que se acercara por allí…. Ya no volveremos tampoco a encontrarlo en los partidos del club de fútbol. O en tantos momentos de la vida de su pueblo que no quería perderse…
Inolvidable, afectuoso, entrañable. Este año el primer cohete de las fiestas subirá al cielo por él.
C.J.G.
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La niña y la higuera
Cada año, al llegar las fiestas de San Miguel, dedico algún artículo a El Hoyo de Pinares, a rescatar algún episodio de historia medieval, a recobrar el retrato de personas singulares de esta villa, a ahondar en curiosidades… En esta ocasión, os voy a recomendar un libro: La ridícula idea de no volver a verte, de Rosa Montero. Entre sus páginas vais a encontrar también algún trocito de nuestro pueblo.
“Hace años –escribe Rosa-, al principio de nuestra relación, fuimos a una casita que sus padres tenían en un pueblo de montaña de la provincia de Ávila. Pablo había pasado allí los lentos, formidables veranos de la infancia, y me fue enseñando el paisaje de su niñez: el camino al río, el bosque, la poza donde se bañaba”… Pablo es Pablo Lizcano, pareja de la escritora durante más de dos décadas. Y sí, el pueblo abulense de montaña es El Hoyo de Pinares.
El padre de Pablo, Manuel Lizcano Pellón, asentó su segunda residencia –Torre los Cantos- en nuestra localidad hace largo tiempo, calculo que alrededor de cincuenta años. Mi padre se refería a él con afecto y un respeto casi reverencial. Nunca le vi inclinarse ante la riqueza o el poder, pero sí ante la inteligencia. Y siempre, reconocer la bondad. Manuel Lizcano me dio esa impresión cuando me lo presentó: un hombre sabio y entrañable.
Luego pudimos conversar brevemente en unas pocas ocasiones. Alguna de ellas intenté convencerle para participar en alguna actividad pública –por ejemplo, le propuse que diera un año el pregón de fiestas- y siempre declinó mis invitaciones con amabilidad. Intuyo que para él El Hoyo de Pinares era, sobre todo, lugar de refugio, donde encontrar la tranquilidad necesaria para escribir o para descansar. Y sospecho también que era persona discreta y poco amiga del bullicio.
Algunos de los libros que publicó están datados precisamente en nuestro pueblo. Su consideración y cariño por esta villa queda fuera de toda duda con sólo leer lo que afirmó en 1991 en estas mismas páginas de El Diario de Ávila: “Con ocasión de mis frecuentes viajes profesionales, como sociólogo, por las Españas lejanas que prácticamente son toda Iberoamérica y Filipinas, a menudo he recordado los bosques de esta pequeña España de Hoyo de Pinares. Un punto privilegiado de la Castilla serrana de Ávila, próximo a la tierra de Madrid, donde se abre paso entre los dos macizos de Guadarrama y de Gredos, nuestra doble memoria clásica de las dos Castillas, la del Cid y la de Don Quijote”.
Los hijos de Manuel y de su esposa María Jesús, entre ellos el periodista Pablo Lizcano, pasaron aquí muchos fines de semana y aquellos veranos de su infancia, como recuerda la novelista.
Pablo murió en 2009, con sólo 58 años. Yo desconocía que estaba casado con Rosa Montero. Lo supe cuando leí el artículo que ella escribió en El País –Una vida, se titulaba-, uno de esos textos que uno tiene de cabecera, para recordarnos de vez en cuando lo que somos.
En pleno duelo por esta pérdida, llegó a las manos de Rosa el diario que la científica Marie Curie escribió tras el fallecimiento de su esposo Pierre. A partir de esa lectura y de sus vivencias personales, la escritora construye un libro muy personal, difícilmente clasificable, donde entabla un diálogo cercano y cómplice con el lector. Y, como suele suceder cuando se mira de frente y con naturalidad a la muerte, la vida late con fuerza en todas sus páginas.
De hecho, da cierto pudor destacar el elemento local, la conexión con nuestro pueblo, en una obra que, claro está, va en otra dirección, que explora en el mundo de los sentimientos, del dolor, del amor, de las amistades, de las contradicciones, de la tenacidad, de las limitaciones... y de cientos de cosas más. Si lo traigo a colación es porque, sin duda, es una curiosidad para las personas vinculadas a El Hoyo de Pinares, pero, obviamente, no pasa de ser un dato anecdótico. Y el libro lo recomiendo no sólo porque aparezcan reflejados de refilón nuestros paisajes sino, especialmente, por todo lo demás.
“Al comienzo de la senda, al salir del pueblo, hay una higuera. Aquella primera vez me la mostró y me contó su historia: a finales de agosto, mientras los frutos terminaban de madurar, una niña se sentaba bajo las ramas y se pasaba las horas cantando para espantar a los pájaros y evitar que picotearan los higos. A Pablo la escena debió de maravillarse: me la contó ese día y muchos más, cada vez que íbamos al pueblo (…)”.
¿Quién sería aquella niña, que hoy será una mujer de nuestro pueblo? ¿Recordará los días en que cantaba bajo la higuera para mantener alejados a los pájaros?
Rosa se pregunta qué pensará uno antes de morir. Y está convencida de que aquella fue “una escena luminosa y crucial en la imaginería de Pablo”.
La niña y la higuera, eran de El Hoyo de Pinares. De Pablo Lizcano, aquella mirada asombrada del niño. Y Rosa Montero pone las palabras mágicas del escritor. Para enseñarnos cómo lo grande de la vida se esconde en lo pequeño.
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Fuente | Publicado en Diario de Ávila, 23.09.15.
Ilustración | Portada del libro La ridícula idea de no volver a verte, de Rosa Montero.
La feria taurina de El Hoyo de Pinares en la prensa del primer tercio del siglo XX
No cabe duda de que la afición taurina tiene arraigo histórico en El Hoyo de Pinares. Ya en 1847, el célebre Diccionario Madoz da cuenta de que el pueblo “tiene 240 casas de mediana construcción distribuidas en varias calles empedradas, y 2 plazas, la una destinada a la venta de los comestibles y la otra a las corridas de novillos”.
En los archivos del Ayuntamiento, se conservan numerosos acuerdos municipales muy ilustrativos en tal sentido. Por ejemplo, en 1903 la Corporación, presidida por el alcalde Luis Marín, acuerda por unanimidad “que se solicite del Señor Gobernador Civil de esta provincia la licencia para la lidia y muerte de dos toretes para la festividad que, desde tiempo inmemorial, se celebra en esta villa el día 29 del actual, a su Patrono San Miguel Arcángel. Para los gastos de los repetidos toretes, así como los de los matadores, mulilla y coste de la plaza, sean abonados del presupuestos municipal de gastos, presentando cuenta justificada de los referidos gastos, como de los cohetes, que no podrán exceder de importe de cuarenta pesetas”.
El 3 de octubre de 1914, El País, bajo el título Toros en Provincias, incluye una breve reseña de una novillada, con “toros de Quintas, mansurrones” y la actuación de “Currillo, único espada” que “estuvo colosal toreando y banderilleando; hizo muy vistosas faenas de muleta, dando varios volapiés muy buenos. Fue sacado en hombros, habiendo ganado dos orejas”. Y añade un par de datos curiosos: “Ha sido contratado para la feria próxima. En el pueblo le obsequiaron con un banquete”. Asegura el cronista que la actuación de la cuadrilla también fue “superior, distinguiéndose en banderillas Cabanillos”. La revista El Toreo coincide en sus apreciaciones sobre este mismo festejo.
El municipio cumplió su compromiso y, al año siguiente, volvió Currillo a El Hoyo, compartiendo cartel con Vicente García, ambos con brillante actuación según Heraldo de Madrid del 30 de septiembre de 1915, que da cuenta de que García cortó una oreja y los dos salieron a hombros. El País se extiende más en su crónica y alude a dos festejos: “En las dos corridas de novillos celebradas en Hoyo de Pinares (Ávila), con motivo de la feria de San Miguel, se lidió ganado de Quintas, que resultó bravo y manejable el primer día y manso el segundo. Mellaíto estuvo bien las dos tardes. Currillo, colosal en la primera, en la que, aprovechando las buenas condiciones del ganado, hizo buenas de muleta, agarrando dos estocadas hasta la mano. En la segunda toreó por verónicas y cambió un par de banderillas, por lo que fue ovacionado. Con la muleta estuvo breve y valiente, demostrando las buenas cualidades que este torero tiene para figurar en uno de los primeros puestos entre los novilleros. Se deshizo de sus enemigos de dos estocadas y un pinchazo. Fue ovacionado y paseado en hombros por el pueblo”. Por cierto, este diestro segoviano Vicente García, Mellaíto, completaría, a lo largo de cuatro décadas en activo, una fructífera carrera que terminó en 1945, con un festival taurino de homenaje en el que, para brindarle apoyo económico tras su retirada, participan junto a él nada menos que Domingo Ortega, Victoriano de la Serna y Luis Miguel Dominguín.
LA MUERTE DE BARBERO
1916 sería un año trágico en la historia de nuestra feria taurina: muere en El Hoyo de Pinares el banderillero Serafín Uría Mauriz, Barbero. El diario La Acción narraba de esta forma el desgraciado suceso: “Ávila. En Hoyo de Pinares, de esta provincia, se celebró esta tarde una novillada en la que se actuaba de matador Francisco Martínez (Palmerito). Cuando más entusiasmado estaba el público y más aplaudía a Palmerito y al novillero Serafín Uría (Barbero), dos muchachos que trabajaban de firme, un novillo empitonó a Serafín y le corneó aparatosamente. Pasó Barbero a una casa particular, donde los médicos le reconocieron, sin dar importancia a las contusiones que presentaba. Creyóse que no había que temer por el diestro y que tardaría poco en poder ponerse en camino de Madrid, pero era tan grande la conmoción visceral que había sufrido, que un colapso cardíaco que le acometió le privó de la vida. El infeliz moría pocas horas después de haber sido recogido por caridad en una casa y, mientras agonizaba, en la plaza celebrábase un baile en el que mozos y mozas del pueblo danzaban, bien ajenos a que a pocos pasos de allí se escapaba la vida de un hombre joven que se arriesgó a exponerla temerariamente por conquistarse unas palmas y un puñado de pesetas que ofrecer luego a su madre y cuatro hermanos que mantenía. El infortunado era natural de Madrid y contaba veinticinco años de edad”. También Heraldo de Madrid se hace eco de la terrible noticia: “En Hoyo de Pinares, donde se celebraba una novillada lidiándose toros de Robles, que resultaron difíciles, al dar un capotazo al primer bicho, el banderillero Serafín Uría, Barbero, fue alcanzado, derribado y pisoteado horriblemente. Conducido a la enfermería, se le apreció una fuerte conmoción visceral que determinó un colapso cardíaco. Como la gravedad del diestro aumentaba, se le administraron los Santos Sacramentos a las nueve de la noche. Una hora más tarde el infortunado banderillero dejó de existir, rodeado de los médicos, de sus compañeros Palmerito, Gea y Joselillo, de su amigo Garcés y otras personas. En el pueblo ha producido la muerte del Barbero honda impresión”. Otras publicaciones, como La Correspondencia de España o La Lidia también se ocuparon de la triste noticia.
Serafín Uría, que había nacido en Madrid el 10 de julio de 1890, fue enterrado en el propio cementerio de El Hoyo de Pinares, donde todavía se conserva su sepultura. Cuando yo era niño, algunas jóvenes del pueblo acostumbraban a dejar flores sobre la misma el día de Todos los Santos, para que el banderillero no yaciera en completo olvido.
Es de suponer que la familia no pudiera afrontar los gastos del traslado. De la precaria situación económica en que quedó nos da idea el hecho de que, en octubre de 1916, los toreros que toman parte en una corrida en la Plaza de Toros de Tetuán en Madrid, y otros que estaban de espectadores y se unen de paisano, realizan, después del tercer toro, una cuestación entre el público a favor de la madre y hermanos de su compañero Serafín Uría, Barbero, recolectando 145 pesetas de entonces, gesto del que dan cuenta las revistas La Lidia y Toros y Toreros.
SIGUEN LAS NOVILLADAS
Ya en 1918, el Heraldo de Madrid del 1 de octubre, informa de que se lidiaron en la fiesta de nuestro pueblo “toros de Robles, buenos” y el diestro, Morato, estuvo “superior toreando y matando”.
Un año más tarde, el mismo rotativo vuelve a hacer referencia al festejo taurino anual de esta villa abulense, donde se repite un buen ganado de Robles y vuelve a actuar Morato, “único espada, colosal en todo, ovacionado y sacado en hombros”.
En 1922, La Voz recoge la celebración de la novillada de San Miguel, nuevamente con reses de Robles y compartiendo cartel Luis Mera y Maera II, acertados en faenas y estocadas. Mera, que fallecería en 1940, no llegó a matador y acabó siendo subalterno. José García López, Maera II, sí tomó la alternativa en 1929 en La Coruña, aunque como matador no le acompañó el éxito que había cosechado como novillero.
En 1928, Heraldo de Madrid da cuenta de la actuación de Manuel Rodríguez, Castrelito, en El Hoyo de Pinares, donde salió a hombros este torero gallego.
En 1929, encontramos en La Libertad la reseña de que “en Hoyo de Pinares se celebró la novillada de feria, con ganado de Siro Martín, que cumplió. Justino Mayor, único espada, tuvo un gran éxito”. Creo que se trataba de un diestro de Renera (Guadalajara) que había comenzado anunciándose como Saleri III.
El año en que se había proclamado la II República, 1931, El Imparcial refleja así la feria hoyanca: “Con mucha animación se han celebrado las dos novilladas de feria, en las que se lidiaron cornúpetos de García Resina. El diestro Finito, único espada, triunfó rotundamente ambas tardes, y cada una le fueron concedidas dos orejas entre grandes ovaciones”.
En 1933, La Libertad reseña en su apartado “Otras novilladas”: “En Hoyo de Pinares, ganado de Alonso, bravo. Amadeo Serrano, regular la primera tarde y bien la segunda. Cortó orejas. El banderillero Reverte resultó con una cornada en el cuello, de pronóstico reservado”, si bien, por fortuna, no se repitió la tragedia de años atrás.
Un siglo después de las primeras crónicas periodísticas que hemos citado, la Feria taurina de San Miguel no faltará a su cita anual. Sin perjuicio de la austeridad a la que los tiempos y la situación obligan, El Hoyo de Pinares está procurando mantener e incluso incrementar el prestigio de una modesta pero muy digna feria. Sus festejos ofrecen ocasión, a nombres ya contrastados en novilladas sin picadores, de encontrarse con destacados encastes de la ganadería española, e ir así dando pasos en su difícil empeño de llegar a ser matadores de toros. No por casualidad, la feria hoyanca ha pasado a formar parte del certamen nacional El camino hacia el toreo. Las interesantes Jornadas Taurinas previas y el galardón Piña de Oro al mejor novillero son acertadas iniciativas que contribuyen a dar mayor realce a esta feria local.
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Fuente | Publicado en Diario de Ávila, 25 septiembre 2012.
Ilustraciones | Novillada en la Plaza de España, fotografía propiedad de Lucila Galán, publicada en el libro El Hoyo de Pinares: Imágenes del Ayer, de Carlos Javier Galán. Portada de la revista La Lidia, 20 noviembre 1916. Portada del diario Heraldo de Madrid, 1 de octubre de 1916. Y tendidos de la Plaza de España en tarde de toros, fotografía propiedad de Sebastián Gallego, publicada en el libro El Hoyo de Pinares: Imágenes del Ayer, de Carlos Javier Galán.

Roberto Carlos, nuestro pregonero de fiestas del año 2000
Sin duda, el acto más multitudinario de las pasadas fiestas patronales, el que más visitantes atrajo y el que más ilusión despertó fue el Pregón de Fiestas que el jugador de fútbol Roberto Carlos pronunció en El Hoyo de Pinares. Muchas personas, tanto del pueblo como de fuera, nos han preguntado que hubo "detrás del telón" de aquella jornada inolvidable. Fueron tantas cosas, tantos preparativos, tantos detalles, que sería imposible contarlos todos, pero sí merece la pena recordar brevemente algunos apuntes.
Cuando el concejal de festejos Francisco Organista (Paco Cuadrao para los amigos y paisanos) me encomendó la preparación del pregón de fiestas de ese año, acudí a Chus Galán, periodista de Telemadrid, prima mía y vinculada familiarmente a la localidad. Le pedí que, por ser el último pregón del siglo XX, tenía que ayudarnos a preparar algo muy especial y, sin dudarlo, aceptó el reto y, como en otras ocasiones, se dispuso a colaborar con el Ayuntamiento y, en definitiva, con el pueblo.
Chus, que actualmente forma parte del equipo del programa Buenos Días en la cadena autonómica madrileña, había cubierto durante largo tiempo la información del Real Madrid, por lo que son muchas sus amistades y contactos en ese club. Me indicó distintos nombres de jugadores con los que tenía buena relación y, sin dudarlo, de entre ellos elegí el de Roberto Carlos. A la fama internacional y a la calidad deportiva, se unía en el brasileño su conocida simpatía. Más tarde descubriría algo que ya sospechaba: que también se unía su gran humanidad.
Se le propuso pronunciar el pregón y le sorprendió tanto la idea que creo que le hizo gracia, le llamó la atención, porque era algo que nunca había hecho. Pero había un serio inconveniente: el calendario de competición. El día anterior su equipo disputaba en Alemania un encuentro de la Liga de Campeones y era más que previsible que, después de la fatiga del partido y del viaje, tuvieran también entrenamiento, aparte de que el sábado volvían a jugar un partido de liga y tendrían que concentrarse unos días antes, con lo que resultaba complicado que pudiera estar en El Hoyo de Pinares el 28 de septiembre. Los días pasaban, las gestiones seguían, y la insistencia de Chus iba consiguiedo poco a poco su propósito. Roberto nos propuso que lo anunciáramos y, si finalmente no podía ir, que lo suspendiéramos, pero Chus le explicó que eso sería una desilusión muy fuerte para la gente y que la respuesta, afirmativa o negativa, tenía que ser definitiva por su parte, salvo causa de fuerza mayor. Casi todos los días Chus hablaba con el jugador, luego conmigo y yo transmitía la marcha de las gestiones al alcalde y al concejal de festejos.
La edición del Programa de Fiestas tenía que cerrarse ya y aún no teníamos respuesta pero, como "la puerta estaba abierta", no procedía descartarlo. En el programa no apareció, pues, el nombre del pregonero y, si finalmente Roberto Carlos no podía venir, se contrataría a un humorista o similar de forma urgente. Merecía la pena esperar mientras hubiera la posibilidad de dar esta "campanada".
Chus habló finalmente con Vicente del Bosque, quien dijo que su previsión era no entrenar a su vuelta de Alemania pero que, en todo caso, siempre se reservaba el lógico derecho de modificar sus planes deportivos. Roberto, al conocer que la previsión era no entrenar ese día, por fin dijo definitivamente que sí. Confirmado: teníamos un pregonero de lujo para nuestras fiestas. Y el anuncio no se hizo esperar.
Llegó el partido del 27 de septiembre y Roberto Carlos marcó dos golazos al Bayern. Algunos empezaban a hablar de él como candidato al Balón de Oro. En cualquier caso, se acababa de ganar la portada de los diarios deportivos del día siguiente. Pero ese día siguiente, casualmente, el brasileño estaba en El Hoyo de Pinares. Era una oportunidad promocional única para nuestro pueblo.
Enviamos un nuevo comunicado de prensa urgente, vía correo electrónico, a los medios de comunicación nacionales. Enseguida empezaron a acusar recibo y a interesarse por los detalles del pregón. Pero la mejor publicidad la hizo el propio Roberto Carlos: a todos los medios informativos que querían concertar entrevistas con él para el día 28 de septiembre les anunciaba que estaría pronunciando el pregón de fiestas "en el pueblo de Chus". A partir de ahí, el móvil de esta periodista, el teléfono de la Policía Local de El Hoyo de Pinares, el del despacho de la alcaldía y mi propio móvil "echaron chispas" durante las siguientes horas y hasta poco antes del pregón de fiestas. Numerosos aficionados querían desplazarse hasta esta villa abulense a ver más de cerca a su ídolo. Todos los medios de comunicación pedían detalles, preparaban su presencia y buscaban entrevistas. Los principales programas deportivos radiofónicos se interesaron: José Antonio Abellán, de la COPE; José María García, de Onda Cero; y José Ramón de la Morena, de la Cadena Ser, dieron amplia cobertura a la presencia de Roberto Carlos en El Hoyo de Pinares, como hicieron también los periódicos deportivos madrileños, Marca y As. Estuvieron igualmente presentes en nuestra localidad nada menos que cinco canales televisivos: Telemadrid, TVE, Antena 3 TV, Real Madrid TV (de Canal Satélite Digital) y Canal Plus. Los medios de comunicación abulenses, tanto emisoras de radio como El Diario de Ávila, ofrecieron amplia información sobre el acto.
Finalmente, Del Bosque cambió de parecer y el día señalado para el pregón convocó un entrenamiento matinal. La cosa se complicaba, pues los contratiempos no terminaban ahí: también surgía la necesidad de realizar una intervención quirúrgica al hijo de Roberto Carlos, una operación relativamente leve, pero que hacía prever que la presencia del jugador en el hospital nos obligara a desconvocar el pregón. Sin embargo, Roberto recordó lo que Chus le había dicho en su día, pensó en que al cancelar su presencia iba a desilusionar a muchísima gente, conocía la expectación despertada y, contra todo pronóstico, mantuvo su compromiso y su palabra, algo que jamás le agradeceremos lo suficiente. Un jugador del estatus profesional y económico de Roberto Carlos, después de disputar un partido en Alemania, de realizar un viaje en avión hasta España, un entrenamiento en la Ciudad Deportiva y varias entrevistas, teniendo además a su pequeño en el hospital, obviamente no se hubiera desplazado ese día a un pueblo de tres mil habitantes ni a ningún otro sitio a dar el pregón de fiestas ni por todo el oro del mundo. Y, sin embargo, vino desinteresadamente a El Hoyo de Pinares, en medio de todas esas circunstancias. Y es que, como decía Eduardo Navarrete hace unos años -con ocasión también del pregón de Javier Valero, la voz de los guiñoles de Canal Plus- "hay cosas que sólo se hacen por amistad". En este caso, pudimos comprobarlo cuando, con una auténtica "paliza" en el cuerp, cada vez que se le preguntaba por el siguiente paso de su visita, Roberto contestaba invariablemente: "lo que diga Chus".
En la presentación, junto al curriculum deportivo de Roberto Carlos, destaqué sus cualidades humanas. No era para menos y nos lo había demostrado con creces.
Cuando el futbolista entró en la plaza y la vio absolutamente abarrotada de personas aclamándole, desechó el escrito que inicialmente tenía preparado y optó por la improvisación. Se sentía a gusto entre las gentes de El Hoyo. Chus le iba soplando y recordando algunos detalles, y el madridista hizo gala de su simpatía y "se quedó con el personal". Animó a los más pequeños a practicar deporte, a entrenar, a superarse. Hizo un guiño provocativo a los aficionados: "aquí todos seréis del Madrid, ¿no?", a lo que rápidamente muchos jóvenes presentes respondieron "chivándose" con un grito repetido que provocó la sonrisa de todos los medios de comunicación presentes: "¡El alcalde es del Barça!". Yo, que soy un sufridor del Atleti, puse mis barbas a remojar. Hubo quejas sobre las curvas y el mal estado de la carretera de Valdemaqueda (por fin, Roberto, podemos confirmarte que, un año después, está aprobado su arreglo); era el viaje más largo que el madridista había hecho en España con su propio vehículo, puesto que habitualmente se desplaza en avión o en el autobús del equipo. Y unas palabras cariñosas: "Ya sé que su equipo de fútbol usa los mismos colores que el Rayo Vallecano, así que este año, siempre que juegue con el Rayo, creeré que estoy jugando con El Hoyo, me acordaré siempre de ustedes". La plaza tronaba aclamando al jugador y éste respondió en todo momento a las muestras de afecto.
A petición nuestra, dejó una camiseta firmada para que el F.C. Hoyo Pinares pudiera rifarla y obtener fondos, y unos cuantos balones que se sortearon gratuitamente días más tarde entre los más pequeños de la localidad.
Unos ejercicios de habilidad, el recuerdo entregado por el alcalde, Fausto Santamaría, y los obsequios de la Peña Madridista local, pusieron fin a un acto que forma ya parte de nuestra pequeña historia local y que algunos niños que estuvieron ese día en la plaza contarán todavía a sus hijos o a sus nietos dentro de mucho tiempo: aquellas fiestas del año 2000 en que Roberto Carlos fue nuestro pregonero...
Dos últimos detalles entrañables. Al llegar a la plaza y ver a la gente, Chus le preguntó: "¿ves como sí merecía la pena?" y Roberto asintió sonriente, sin dejar de mirar sorprendido a los hoyancos y visitantes que le acogían con tanto cariño. Cuando nos marchábamos, callejeando con el vehículo de la Policía Local para poder despistar a la masa de aficionados y que Roberto Carlos pudiera por fin marcharse a Madrid a ver a su hijo, nos comentaba "es grande este pueblo". Pero la sensación que nos dejó a todos es que su talla humana sí que es indudablemente grande.
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Fuente | Publicado en Diario de Ávila, 26 septiembre 2001.
Ilustración | Fotografía de Pérez Anguas publicada en el diario As el 29 de septiembre de 2000.
Lo positivo y lo negativo de El Hoyo
DESTACADOS VECINOS Y VISITANTES OPINAN SOBRE EL PUEBLO
Un grupo de personas destacadas en distintos ámbitos y actividades, y vinculadas a esta villa abulense, bien por ser naturales de aquí o bien por haber establecido entre nosotros su segunda residencia desde hace ya largo tiempo, nos han ofrecido sus opiniones sobre el pueblo. No hemos querido limitarnos a ofrecer una visión idealizada y meramente propagandística de la localidad, sino que les hemos planteado un sencillo cuestionario que, en resumidas cuentas, se reducía a dos ejes: cuáles son los aspectos más positivos del pueblo y qué cosas no nos gustan y hay que mejorar.
Las respuestas han tenido un variado enfoque, cada uno ha contestado desde su estilo y su visión personal, pero en todas hay constantes que se repiten. Lo más apreciado son las extraordinarias características naturales del pueblo, que han cautivado a no pocas personas a lo largo del tiempo. En la otra cara de la moneda, la común preocupación se centra en las deficiencias que se han venido observando, sobre todo en los últimos años, en diversos aspectos que han generado esa sensación de abandono que indiscutiblemente habrá de ser corregida.
La llegada de una nueva Corporación siempre es un motivo para la esperanza de cambio. En esta ocasión, con el relevo generacional que se ha producido, parece que se acrecienta esa esperanza. Ojalá que todos y cada uno de los integrantes el nuevo Ayuntamiento seamos capaces de no defraudarla y conseguir, con la colaboración de vecinos y colonia veraniega, recuperar el ambiente agradable y acogedor que siempre caracterizó a El Hoyo y que sería el propio de un pueblo con un perfil tan atractivo como el que posee nuestra villa.
Gracias a quienes han ofrecido su valoración. A todos, sin excepción: a quienes manifiestan una crítica dura, a quienes muestran una actitud constructiva o colaboradora, y a quienes han volcado su sensibilidad en trazar una visión personal de este pueblo. En todos estamos seguros de que late el mismo deseo de que El Hoyo de Pinares vaya hacia delante, conservando su patrimonio natural y humano, y progresando en la calidad de vida que ha de ofrecer.
Recopilado por Carlos Javier Galán.
MANUEL LIZCANO, SOCIÓLOGO: "UN PUNTO PRIVILEGIADO DE CASTILLA"
La familia Lizcano es de las que ya hace muchos años estableció entre nosotros su segunda residencia. El popular locutor de televisión Pablo Lizcano ha pasado en estos pinares buena parte de su infancia y sigue siendo visitante del pueblo. Su padre, Manuel Lizcano Pellón, prestigioso sociólogo de talla internacional, es autor de varios libros y ensayos y fue fundador y director entre 1969 y 1983 del Instituto Universitario de Posgrado ISDIBER, de Sociología y Desarrollo de los Pueblos Ibéricos. Éstas son sus respuestas:
"I.- Aspectos positivos: Con ocasión de mis frecuentes viajes profesionales, como sociólogo, por las Españas lejanas que prácticamente son toda Iberoamérica y Filipinas, a menudo he recordado los bosques de esta pequeña España de Hoyo de Pinares. Un punto privilegiado de la Castilla serrana de Ávila, próximo a la tierra de Madrid, donde se abre paso entre los dos macizos de Guadarrama y Gredos, nuestra doble memoria clásica de las dos Castillas, la del Cid y la de don Quijote.
II.- Aspectos negativos: La incuria y el abandono municipal en que hasta ahora se ha tenido a la colonia. La colonia residencial ha sido el motor de la 'modernización' que cambió, desde hace treinta y cinco años, la vida de esta población. La falta de asfaltado y de limpieza de sus calles, después de tanto tiempo, sigue siendo una especie de castigo incomprensible. Problema que parece inseparable de los vertederos incontrolados que ensucian los paisajes y los bosques de alrededor, donde derribos, electrodomésticos usados y toda clase de desechos esperan años y años que alguien los entierre. Ojalá que llegue esa hora. La inversión en limpieza, en tener una presencia digna, se ha hecho prioritaria.
Agradecido y atentamente a su disposición".
II.- Aspectos negativos: La incuria y el abandono municipal en que hasta ahora se ha tenido a la colonia. La colonia residencial ha sido el motor de la 'modernización' que cambió, desde hace treinta y cinco años, la vida de esta población. La falta de asfaltado y de limpieza de sus calles, después de tanto tiempo, sigue siendo una especie de castigo incomprensible. Problema que parece inseparable de los vertederos incontrolados que ensucian los paisajes y los bosques de alrededor, donde derribos, electrodomésticos usados y toda clase de desechos esperan años y años que alguien los entierre. Ojalá que llegue esa hora. La inversión en limpieza, en tener una presencia digna, se ha hecho prioritaria.
Agradecido y atentamente a su disposición".
TERESA BELTRÁN, PINTORA: "AVANZAR EN LA DIRECCIÓN ADECUADA"
Otro de nuestros artistas, que también ha alcanzado un notable reconocimiento en su labor creativa, es Teresa Beltrán. Una mujer enamorada de este pueblo, en el que nació, reside y trabaja con sus pinceles, pero con ese amor crítico que es siempre el más sincero. Teresa ha admirado, interpretado y plasmado en sus lienzos, con una sensibilidad poco común, la belleza de este entorno. Y nos manifiesta esa preocupación compartida y esa esperanza de que el auténtico progreso tenga un significado compatible con los valores realmente importantes. Teresa, también de formación fundamentalmente autodidacta, es una de las más prestigiosas acuarelistas de nuestra comunidad y en los últimos años ha realizado ya varias exposiciones en distintas localidades de la provincia de Ávila, Madrid,e tc.
- "Lo que resaltaría como aspectos positivo, porque además creo que es algo que 'todavía' salta a primera vista, es que tenemos un pueblo con un entorno y un enclave que es todo un privilegio; herencia, ambas cosas, que nuestros antepasados, sin universidad pero con una gran visión de futuro y progreso, nos dejaron ahí, como una gran lección que parece estamos olvidando hoy, afanosos tal vez en otros progresos de apariencia dorada pero que nos están convirtiendo en borregos sin destino. Tenemos un bello entorno, que nos dejaron otros, pero el pueblo en sí nos está gritando que no estamos avanzando".
- "Y éste es el punto en el que quiero insistir como aspecto negativo y a corregir cuanto antes. Dicen por ahí que cada cosa se parece a su dueño, y es una gran verdad. Lo que fueron sus dueños ayer amaban y respetaban la naturaleza; prueba de ello es que nos plantaron árboles y en las ventanas de nuestros mayores todavía se puede ver alguna flor. En su cultura campesina el árbol tenía un nombre, la flor también.
Detalles que reflejan la sensibilidad de aquellas gentes con historia. Hoy nos toca a nosotros continuarla. Pero ¿en qué dirección estamos avanzando? Hemos crecido muy deprisa, sí, en número y en confort. Hemos cambiado las casitas con su historia por construcciones modernas y frías, sin respetar para nada nuestro pasado; allí donde nos plantaron un árbol, lo hemos talado sin más y lo rellenamos con cemento. Para las flores ya no nos quedan sitios. Los bellos parajes se nos ofrecen sucios y maltratados. Un pueblo que era verde se está convirtiendo en un pueblo gris.
En resumen, la sensación de retroceso es una realidad que se palpa. La imagen de nuestro pueblo hoy es la imagen de sus nuevos dueños y, la verdad, debemos estar muy grises por dentro para pretender cambiar el verde por ese frío color.
¿Es ésta la historia que queremos dejar? Pues ésta será la historia que dejaremos si empezamos hoy mismo a rectificar, a avanzar, a progresar. Y progresar no es tener, sino estar bien con nosotros mismos y en armonía con la naturaleza.
En definitiva, esto es lo que me atrevo a proponer: que se planten más árboles, que se aproveche cada rincón para que luzca un bello jardín, que se aplauda cada ventana floreada y que cada uno de nosotros empecemos a contribuir para que todo ofrezca un aspecto de limpieza y armonía.
Entonces creo que sí estaremos dando un gran paso hacia adelante".
CHUS GALÁN, PERIODISTA: "DEVOLVER EL ENCANTO Y EL CORAZÓN A LA GENTE"
María Jesús Galán, aunque nacida en Madrid, está estrechamente vinculada a El Hoyo, tanto por procedencia familiar, como por tener también aquí su segunda vivienda. Esta joven periodista inició su trayectoria profesional en los espacios deportivos de la Cadena Ser, primero en Radio Madrid y más tarde en Radio Mallorca, para pasar posteriormente a Telemadrid, donde forma parte del equipo de José Joaquín Brotons. Su voz se ha hecho muy conocida por los reportajes deportivos en los espacios informativos del canal autonómico madrileño y también el rostro de Chus Galán resultará para muchos familiar por las entrevistas que realiza en el programa Gol a Gol y en las retransmisiones de encuentros futbolísticos.
"Valorar El Hoyo de Pinares resulta difícil. Sería lo mismo que intentar poner defectos al eterno enamorado. Como dirían los gallegos: haberlos, haylos.
La mejor característica de El Hoyo, sin necesidad de ser premio Nobel para descubrirlo, es su paisaje. La tranquilidad que emana de la vegetación que lo rodea. Al ciudadano sumido en el ruido del asfalto le sirve casi de droga. Por poner un ejemplo, mi caso.
La válvula de escape del estrés, los coches, las prisas... se encontraba en un remanso en Los Molinos, con una pequeña cascada, que permitía escribir las mejores poesías de mi incipiente interés literario. El plan resultaba bonito: una vuelta en la Vespino para desatar mis ánimos, un pequeño paraíso y, como compañeros de viaje, un bolígrafo y un papel. Lo demás sobraba. Cuando conocí Valdehermosa (lugar de recogimiento y concentración de artistas) pensé: no hace falta venir a Mallorca para encontrar esto.
Las escaleras de la iglesia y los amigos eran la segunda droga. Rodeados de miles de cáscaras de pipas, escuchábamos historias, que poco a poco te descubrían qué significaba la vida. Hay un refrán que dice: rectificar es de sabios. Debimos de salir muchos sabios de la puerta de la iglesia. El problema es que los serenos no compartían la misma idea. Daba lo mismo: la huída, ante sus constantes amenazas, constituía un nuevo aliciente. Eso sí, al día siguiente me avergonzaba cuando tía Tilde y tío David entonaban el 'no he podido dormir'.
Hoyo era sano. No eran necesarios ni los polideportivos, ni los mercados, ni el alcohol, ni las drogas.
El colofón final lo ponían las fiestas. El interés por unos nuevos días de vacaciones recién estrenado curso y el reencuentro con los amigos, en especial con el amorcito de ese verano, hacía de San Miguel el mejor santo del mundo.
Quizás sea el recuerdo el que me hace sentir feliz cuando salgo de Madrid con dirección a Hoyo.
Me despierta del letargo un bache. ¡Atención!, acabo de pasar Valdemaqueda e inicio el tormento. Primero, intento esquivar los mil y un agujeros que impiden mi reencuentro con El Hoyo. Después, a la entrada del pueblo, giro la primera a la izquierda con dirección a mi casa. Se inicia el segundo calvario. ¡Cuidado!, zanja a la izquierda, luego a la derecha, a la izquierda, ¡el niño!, de nuevo zanja y agujero a la izquierda, ¡puf!, he pasado rozando al tío Pedro... parece que llego, ¡me lo tragué! Bajo del coche para abrir la puerta y me clavo un cristal; ya empiezo a maldecir el haber venido a El Hoyo. Miro a mi alrededor. Entre la tierra se descubre un pañal de niño, una bolsa de pipas vacías, miles de colillas... Hoyo huele a sucio.
Espero la llegada de la noche con cierta expectación. Desecho inmediatamente los zapatos de tacón. ¡Cualquiera se atreve! Piedras, barro, zanjas... ¡Nada de tacones!
Mis pasos me llevan a la Puerta del Sol. Veo la casa de mi abuelo. Le recuerdo con su garrota y su boina. De repente, zas, tropiezo con una botella de cerveza rota. ¡Esta vez he tenido más suerte! Hoyo sigue oliendo a sucio.
Contemplo los jardincillos de la iglesia. Dan ganas de llorar. Las plantas están olvidadas. Sus acompañantes, una vez más, son los cristales, las cajetillas de tabaco y los envases de tetra brik. El resto del camino lo haré mirando al suelo. De pequeña, lo hacía por si encontraba algo; ahora, por salvaguardar mi integridad física.
Será todo consecuencia de la que yo he llamado 'generación de las 5.000 pesetas'. Un modo de vida importado y asumido como propio por los jóvenes y algunos no tan jóvenes. Para que saber de Goya, Velázquez, Neruda, si tienes 5.000 pesetas en el bolsillo. Para qué saber que hay que respetar los derechos de los demás si quieres que se respeten los tuyos. Para qué pedir las cosas 'por favor' si las pagas.
Hay quehacer las cosas grandes. Un gran campo de fútbol, sin equipo; un gran polideportivo que caerá en el olvido; unas grandes aceras nuevas y llenas de zanjas... pero ¿quién se ocupa de devolver el encanto y el corazón que siempre ha caracterizado a la gente de El Hoyo de Pinares?"
JOSÉ LUIS PÉREZ SANZ, DEPORTISTA: HAY QUE CUBRIR LOS MÍNIMOS EXIGIBLES
Nuestro más destacado deportista, José Luis Pérez Sanz, es sin duda el más crítico en sus apreciaciones. Natural de El Hoyo de Pinares, José Luis ha tenido ya destacadas actuaciones, conquistando varios títulos en la modalidad de tiro olímpico, tanto a nivel nacional como en las competiciones internacionales.
"I.-Los aspectos más positivos de esta localidad, a mi juicio, son la constancia y la fe de sus vecinos que insisten en residir en su pueblo sin perder la esperanza de que algún día éste les ofrezca los mínimos exigibles para una vida agradable y cómoda que, de momento, no tienen.
II.- ¿Qué aspectos negativos creo que hay que corregir? Pienso que un pueblo que presupuesta uno o varios millones de pesetas para sus fiestas patronales, debería antes tener cubiertos todos esos mínimos exigibles, como son: el agua que beben los vecinos, la oscuridad que acompaña a los vecinos, las calles por las que caminan los vecinos, la falta de alcantarillado que sufren los vecinos, el estado de los colegios de los hijos de los vecinos, que son vecinos, el acondicionamiento de una zona de camping para quienes vendrían a conocer a los vecinos, la falta de cuidado y mimo con la colonia donde habitan tantos y tantos amigos de los vecinos, la calidad y los canales de televisión que no disfrutan los vecinos, la recuperación de los veraneantes que abandonaron el pueblo de los vecinos, el total ajardinado y zonas verdes que les gustaría a los vecinos, el mal servicio telefónico tanto en calidad como en número de cabinas que sufren los vecinos, el secretario del pueblo de los vecinos.
III.- ¿Qué medidas propongo para mejorar las condiciones del pueblo? El buen trabajo de los hombers y mujeres que con ilusión son elegidos por los vecinos para formar las Corporaciones Municipales y que deberán dirigir su pueblo sin partidismos, sin ideologías y unidos todos en una sola idea: hacer de su pueblo el mejor pueblo".
FÉLIX TABASCO, PINTOR: CONSERVAR LA ARQUITECTURA POPULAR AL INCORPORAR LOS ADELANTOS
Uno de los hombres que más han paseado por casi toda España y parte del extranjero el nombre de su pueblo natal es Félix Tabasco.
Artista de formación básicamente autodidacta -aunque pasó por la Escuela alicantina de Artes y Oficios- tiene en su haber numerosas exposiciones en Ávila, Madrid, Zaragoza, El Escorial, Elche...
Repetidamente galardonado, ha sido distinguido entre otros con el 2º Premio del Concurso Nacional de Pintura de Caja Madrid (1978), el 1er Premio del Concurso de Pintura Villa de Coslada (1986), el Premio Infantas (1990), el de la Fundación de Amigos de Madrid en el LVII Salón de Otoño (1990), donde fue felicitado personalmente por el Rey D. Juan Carlos y por el entonces alcalde de la capital de España, Agustín Rodríguez Sahagún.
Recientemente, con su obra "Friso" resultó ganador del Concurso de Pintura "Primavera 91", hecho del que dio cuenta la prensa nacional, por la importancia de este certamen que convoca el Consejo General de Colegios Oficiales de Doctores y Licenciados en Bellas Artes y Profesores de Dibujo, y al que concurrieron más de dos centenares de creaciones.
Su pintura, de un minucioso acabado, refleja con singular belleza motivos, pequeños objetos y contrastes localizables en nuestro mundo rural.
"I.- Aspectos positivos. Mi opinión tiene que estar forzosamente influida por mi profesión. Para mí hay dos cosas muy positivas en Hoyo. La primera, el entorno natural; los extensos pinares que lo rodean, la orografía agreste del río Becedas y la vista panorámica desde la carretera que lo circunda. La segunda, es lo que aún se conserva del pueblo antiguo, con un conjunto de casas enmarcadas en una forma de construir muy propia de la comarca y también con una serie de utensilios y aperos que han sido usados a través del tiempo en las labores del campo y de la casa. Naturalmente, mis preferencias van por estos últimos que me han servido muchas veces de inspiración.
II.- Aspectos negativos. Esta respuesta es consecuencia de la anterior. No se ha conservado la mayor y mejor parte de lo antiguo. Yo pienso que Hoyo debería haber hecho compatible la conservación de su bella arquitectura popular con la incorporación de los adelantos de nuestra época. Creo que hace falta un centro cultural para atender las inquietudes de sus habitantes. Y por último, transformar la carretera de La Solana en un paseo donde se pueda disfrutar al mismo tiempo de una bella vista del pueblo en peligro de desaparecer, y del agradable estar del sol de invierno.
JOSÉ LUIS COLLADO, PRESIDENTE DEL COLEGIO NACIONAL DE ÓPTICOS: QUE EL HOYO RECUPERE SU IMAGEN
Otro veraneante ya de prolongada presencia en este pueblo, también accedió a ofrecernos su interesante valoración. Se trata de José Luis Collado Ezquerecocha, Presidente del Colegio Nacional de Ópticos e indudable conocedor también de las características y la trayectoria de esta localidad.
"Tengo el gusto de contestar a las preguntas que sobre El Hoyo de Pinares me plantean, esperando que mis opiniones, tanto positivas como negativas, sean estimadas como si de un hoyanco se tratase. Como aspectos positivos del pueblo citaría los siguientes:
- Su entorno natural excepcional, con montes, ríos y clima ideales.
- Su localización: está cerca de Madrid (a una hora escasa en coche), pero no tanto como para que el pueblo se convierta en lugar de residencia habitual de trabajadores de la capital (con las incomodidades que esto supondría).
- El ambiente tranquilo y relajado en cualquier época del año, destacando la estrecha relación con los habitantes de El Hoyo, gentes amables y nobles de muy agradable trato. Y si alguien duda de esto, no tiene más que darse una vuelta por cualquiera de los bares del pueblo a la hora del aperitivo o, como nosotros la llamamos, la hora de los pinchos.
Sin embargo, en los últimos años han ido apareciendo una serie de circunstancias negativas, entre las que destacaría las siguientes:
- Falta de cuidados, e incluso abandono, de parajes naturales de los alrededores: el aspecto que presentan el camino del 'Picnic', sus fuentes, o la piscina natural de La Pililla, es realmente lamentable.
- Estado actual de las infraestructuras incomprensible en un pueblo de la importancia de El Hoyo: red de alumbrado público que falla casi a diario, agua corriente de olor y sabor extremadamente desagradables, red viaria con calles sin asfaltar o en muy malas condiciones (tanto en el pueblo como en la zona de los chalets), repetidores de televisión en constante avería.
- Crecimiento de la colonia de veraneantes sin planificación y con construcciones de escasa o nula calidad (las últimas construcciones detrás del parque o de la piscina son ejemplos a imitar y mejorar). Resulta inevitable la comparación del desarrollo urbanístico reciente de El Hoyo con el de otros pueblos vecinos como Navalperal o Valdemaqueda.
Estos y otros problemas de menor importancia están dañando seriamente el pueblo y la imagen de sus habitantes (incluidos los veraneantes, por supuesto). Son problemas que se pueden y deben solucionar y es responsabilidad de todos esforzarnos por corregir la situación actual. Para ello es imprescindible una correcta y eficaz gestión del equipo de gobierno del Ayuntamiento. Dejando de lado luchas políticas, intereses particulares y tramas familiares, el Ayuntamiento debe trabajar unido con el único objetivo de conseguir que El Hoyo de Pinares recupere su imagen tradicional de comunidad recta, noble y sincera de la que tan orgullosos estamos todos los que convivimos aquí".
GUSTAVO VILLAPALOS, RECTOR DE LA UNIVERSIDAD COMPLUTENSE DE MADRID: "ME GUSTA EL CONTACTO CON LA NATURALEZA"
Hace ya varios años que Gustavo Villapalos nos honra con su presencia cada vez que su intensa actividad como Rector de la Universidad Complutense de Madrid se lo permite.
Con la habitual amabilidad que siempre ha caracterizado su estancia entre nosotros, también él ha accedido a contestar a nuestro cuestionario.
- ¿Cuáles son, a su juicio, los aspectos más positivos de esta localidad que usted resaltaría?
- Para los que vivimos en una ciudad como Madrid durante todo el año y hemos de soportar una apretada agenda, El Hoyo de Pinares representa, ante todo, una idea de descanso. Me gusta este pueblo porque me permite estar en contacto con la naturaleza, respirar un aire limpio y disfrutar de placeres cotidianos, como la música o la lectura, en un ambiente agradable y tranquilo.
- ¿Qué aspectos negativos cree que hay que corregir y qué medidas propone para mejorar las condiciones del pueblo?
- Creo que podrían mejorarse los accesos a la localidad y evitar la proliferación de ruidos molestos producidos por las muchas motos que circulan por el pueblo y por el excesivo volumen de algunos aparatos de música de locales públicos.
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CHUS GALÁN, PERIODISTA: "DEVOLVER EL ENCANTO Y EL CORAZÓN A LA GENTE"
María Jesús Galán, aunque nacida en Madrid, está estrechamente vinculada a El Hoyo, tanto por procedencia familiar, como por tener también aquí su segunda vivienda. Esta joven periodista inició su trayectoria profesional en los espacios deportivos de la Cadena Ser, primero en Radio Madrid y más tarde en Radio Mallorca, para pasar posteriormente a Telemadrid, donde forma parte del equipo de José Joaquín Brotons. Su voz se ha hecho muy conocida por los reportajes deportivos en los espacios informativos del canal autonómico madrileño y también el rostro de Chus Galán resultará para muchos familiar por las entrevistas que realiza en el programa Gol a Gol y en las retransmisiones de encuentros futbolísticos.
"Valorar El Hoyo de Pinares resulta difícil. Sería lo mismo que intentar poner defectos al eterno enamorado. Como dirían los gallegos: haberlos, haylos.
La mejor característica de El Hoyo, sin necesidad de ser premio Nobel para descubrirlo, es su paisaje. La tranquilidad que emana de la vegetación que lo rodea. Al ciudadano sumido en el ruido del asfalto le sirve casi de droga. Por poner un ejemplo, mi caso.
La válvula de escape del estrés, los coches, las prisas... se encontraba en un remanso en Los Molinos, con una pequeña cascada, que permitía escribir las mejores poesías de mi incipiente interés literario. El plan resultaba bonito: una vuelta en la Vespino para desatar mis ánimos, un pequeño paraíso y, como compañeros de viaje, un bolígrafo y un papel. Lo demás sobraba. Cuando conocí Valdehermosa (lugar de recogimiento y concentración de artistas) pensé: no hace falta venir a Mallorca para encontrar esto.
Las escaleras de la iglesia y los amigos eran la segunda droga. Rodeados de miles de cáscaras de pipas, escuchábamos historias, que poco a poco te descubrían qué significaba la vida. Hay un refrán que dice: rectificar es de sabios. Debimos de salir muchos sabios de la puerta de la iglesia. El problema es que los serenos no compartían la misma idea. Daba lo mismo: la huída, ante sus constantes amenazas, constituía un nuevo aliciente. Eso sí, al día siguiente me avergonzaba cuando tía Tilde y tío David entonaban el 'no he podido dormir'.
Hoyo era sano. No eran necesarios ni los polideportivos, ni los mercados, ni el alcohol, ni las drogas.
El colofón final lo ponían las fiestas. El interés por unos nuevos días de vacaciones recién estrenado curso y el reencuentro con los amigos, en especial con el amorcito de ese verano, hacía de San Miguel el mejor santo del mundo.
Quizás sea el recuerdo el que me hace sentir feliz cuando salgo de Madrid con dirección a Hoyo.
Me despierta del letargo un bache. ¡Atención!, acabo de pasar Valdemaqueda e inicio el tormento. Primero, intento esquivar los mil y un agujeros que impiden mi reencuentro con El Hoyo. Después, a la entrada del pueblo, giro la primera a la izquierda con dirección a mi casa. Se inicia el segundo calvario. ¡Cuidado!, zanja a la izquierda, luego a la derecha, a la izquierda, ¡el niño!, de nuevo zanja y agujero a la izquierda, ¡puf!, he pasado rozando al tío Pedro... parece que llego, ¡me lo tragué! Bajo del coche para abrir la puerta y me clavo un cristal; ya empiezo a maldecir el haber venido a El Hoyo. Miro a mi alrededor. Entre la tierra se descubre un pañal de niño, una bolsa de pipas vacías, miles de colillas... Hoyo huele a sucio.
Espero la llegada de la noche con cierta expectación. Desecho inmediatamente los zapatos de tacón. ¡Cualquiera se atreve! Piedras, barro, zanjas... ¡Nada de tacones!
Mis pasos me llevan a la Puerta del Sol. Veo la casa de mi abuelo. Le recuerdo con su garrota y su boina. De repente, zas, tropiezo con una botella de cerveza rota. ¡Esta vez he tenido más suerte! Hoyo sigue oliendo a sucio.
Contemplo los jardincillos de la iglesia. Dan ganas de llorar. Las plantas están olvidadas. Sus acompañantes, una vez más, son los cristales, las cajetillas de tabaco y los envases de tetra brik. El resto del camino lo haré mirando al suelo. De pequeña, lo hacía por si encontraba algo; ahora, por salvaguardar mi integridad física.
Será todo consecuencia de la que yo he llamado 'generación de las 5.000 pesetas'. Un modo de vida importado y asumido como propio por los jóvenes y algunos no tan jóvenes. Para que saber de Goya, Velázquez, Neruda, si tienes 5.000 pesetas en el bolsillo. Para qué saber que hay que respetar los derechos de los demás si quieres que se respeten los tuyos. Para qué pedir las cosas 'por favor' si las pagas.
Hay quehacer las cosas grandes. Un gran campo de fútbol, sin equipo; un gran polideportivo que caerá en el olvido; unas grandes aceras nuevas y llenas de zanjas... pero ¿quién se ocupa de devolver el encanto y el corazón que siempre ha caracterizado a la gente de El Hoyo de Pinares?"
JOSÉ LUIS PÉREZ SANZ, DEPORTISTA: HAY QUE CUBRIR LOS MÍNIMOS EXIGIBLES
Nuestro más destacado deportista, José Luis Pérez Sanz, es sin duda el más crítico en sus apreciaciones. Natural de El Hoyo de Pinares, José Luis ha tenido ya destacadas actuaciones, conquistando varios títulos en la modalidad de tiro olímpico, tanto a nivel nacional como en las competiciones internacionales.
"I.-Los aspectos más positivos de esta localidad, a mi juicio, son la constancia y la fe de sus vecinos que insisten en residir en su pueblo sin perder la esperanza de que algún día éste les ofrezca los mínimos exigibles para una vida agradable y cómoda que, de momento, no tienen.
II.- ¿Qué aspectos negativos creo que hay que corregir? Pienso que un pueblo que presupuesta uno o varios millones de pesetas para sus fiestas patronales, debería antes tener cubiertos todos esos mínimos exigibles, como son: el agua que beben los vecinos, la oscuridad que acompaña a los vecinos, las calles por las que caminan los vecinos, la falta de alcantarillado que sufren los vecinos, el estado de los colegios de los hijos de los vecinos, que son vecinos, el acondicionamiento de una zona de camping para quienes vendrían a conocer a los vecinos, la falta de cuidado y mimo con la colonia donde habitan tantos y tantos amigos de los vecinos, la calidad y los canales de televisión que no disfrutan los vecinos, la recuperación de los veraneantes que abandonaron el pueblo de los vecinos, el total ajardinado y zonas verdes que les gustaría a los vecinos, el mal servicio telefónico tanto en calidad como en número de cabinas que sufren los vecinos, el secretario del pueblo de los vecinos.
III.- ¿Qué medidas propongo para mejorar las condiciones del pueblo? El buen trabajo de los hombers y mujeres que con ilusión son elegidos por los vecinos para formar las Corporaciones Municipales y que deberán dirigir su pueblo sin partidismos, sin ideologías y unidos todos en una sola idea: hacer de su pueblo el mejor pueblo".
FÉLIX TABASCO, PINTOR: CONSERVAR LA ARQUITECTURA POPULAR AL INCORPORAR LOS ADELANTOS
Uno de los hombres que más han paseado por casi toda España y parte del extranjero el nombre de su pueblo natal es Félix Tabasco.
Artista de formación básicamente autodidacta -aunque pasó por la Escuela alicantina de Artes y Oficios- tiene en su haber numerosas exposiciones en Ávila, Madrid, Zaragoza, El Escorial, Elche...
Repetidamente galardonado, ha sido distinguido entre otros con el 2º Premio del Concurso Nacional de Pintura de Caja Madrid (1978), el 1er Premio del Concurso de Pintura Villa de Coslada (1986), el Premio Infantas (1990), el de la Fundación de Amigos de Madrid en el LVII Salón de Otoño (1990), donde fue felicitado personalmente por el Rey D. Juan Carlos y por el entonces alcalde de la capital de España, Agustín Rodríguez Sahagún.
Recientemente, con su obra "Friso" resultó ganador del Concurso de Pintura "Primavera 91", hecho del que dio cuenta la prensa nacional, por la importancia de este certamen que convoca el Consejo General de Colegios Oficiales de Doctores y Licenciados en Bellas Artes y Profesores de Dibujo, y al que concurrieron más de dos centenares de creaciones.
Su pintura, de un minucioso acabado, refleja con singular belleza motivos, pequeños objetos y contrastes localizables en nuestro mundo rural.
"I.- Aspectos positivos. Mi opinión tiene que estar forzosamente influida por mi profesión. Para mí hay dos cosas muy positivas en Hoyo. La primera, el entorno natural; los extensos pinares que lo rodean, la orografía agreste del río Becedas y la vista panorámica desde la carretera que lo circunda. La segunda, es lo que aún se conserva del pueblo antiguo, con un conjunto de casas enmarcadas en una forma de construir muy propia de la comarca y también con una serie de utensilios y aperos que han sido usados a través del tiempo en las labores del campo y de la casa. Naturalmente, mis preferencias van por estos últimos que me han servido muchas veces de inspiración.
II.- Aspectos negativos. Esta respuesta es consecuencia de la anterior. No se ha conservado la mayor y mejor parte de lo antiguo. Yo pienso que Hoyo debería haber hecho compatible la conservación de su bella arquitectura popular con la incorporación de los adelantos de nuestra época. Creo que hace falta un centro cultural para atender las inquietudes de sus habitantes. Y por último, transformar la carretera de La Solana en un paseo donde se pueda disfrutar al mismo tiempo de una bella vista del pueblo en peligro de desaparecer, y del agradable estar del sol de invierno.
JOSÉ LUIS COLLADO, PRESIDENTE DEL COLEGIO NACIONAL DE ÓPTICOS: QUE EL HOYO RECUPERE SU IMAGEN
Otro veraneante ya de prolongada presencia en este pueblo, también accedió a ofrecernos su interesante valoración. Se trata de José Luis Collado Ezquerecocha, Presidente del Colegio Nacional de Ópticos e indudable conocedor también de las características y la trayectoria de esta localidad.
"Tengo el gusto de contestar a las preguntas que sobre El Hoyo de Pinares me plantean, esperando que mis opiniones, tanto positivas como negativas, sean estimadas como si de un hoyanco se tratase. Como aspectos positivos del pueblo citaría los siguientes:
- Su entorno natural excepcional, con montes, ríos y clima ideales.
- Su localización: está cerca de Madrid (a una hora escasa en coche), pero no tanto como para que el pueblo se convierta en lugar de residencia habitual de trabajadores de la capital (con las incomodidades que esto supondría).
- El ambiente tranquilo y relajado en cualquier época del año, destacando la estrecha relación con los habitantes de El Hoyo, gentes amables y nobles de muy agradable trato. Y si alguien duda de esto, no tiene más que darse una vuelta por cualquiera de los bares del pueblo a la hora del aperitivo o, como nosotros la llamamos, la hora de los pinchos.
Sin embargo, en los últimos años han ido apareciendo una serie de circunstancias negativas, entre las que destacaría las siguientes:
- Falta de cuidados, e incluso abandono, de parajes naturales de los alrededores: el aspecto que presentan el camino del 'Picnic', sus fuentes, o la piscina natural de La Pililla, es realmente lamentable.
- Estado actual de las infraestructuras incomprensible en un pueblo de la importancia de El Hoyo: red de alumbrado público que falla casi a diario, agua corriente de olor y sabor extremadamente desagradables, red viaria con calles sin asfaltar o en muy malas condiciones (tanto en el pueblo como en la zona de los chalets), repetidores de televisión en constante avería.
- Crecimiento de la colonia de veraneantes sin planificación y con construcciones de escasa o nula calidad (las últimas construcciones detrás del parque o de la piscina son ejemplos a imitar y mejorar). Resulta inevitable la comparación del desarrollo urbanístico reciente de El Hoyo con el de otros pueblos vecinos como Navalperal o Valdemaqueda.
Estos y otros problemas de menor importancia están dañando seriamente el pueblo y la imagen de sus habitantes (incluidos los veraneantes, por supuesto). Son problemas que se pueden y deben solucionar y es responsabilidad de todos esforzarnos por corregir la situación actual. Para ello es imprescindible una correcta y eficaz gestión del equipo de gobierno del Ayuntamiento. Dejando de lado luchas políticas, intereses particulares y tramas familiares, el Ayuntamiento debe trabajar unido con el único objetivo de conseguir que El Hoyo de Pinares recupere su imagen tradicional de comunidad recta, noble y sincera de la que tan orgullosos estamos todos los que convivimos aquí".
GUSTAVO VILLAPALOS, RECTOR DE LA UNIVERSIDAD COMPLUTENSE DE MADRID: "ME GUSTA EL CONTACTO CON LA NATURALEZA"
Hace ya varios años que Gustavo Villapalos nos honra con su presencia cada vez que su intensa actividad como Rector de la Universidad Complutense de Madrid se lo permite.
Con la habitual amabilidad que siempre ha caracterizado su estancia entre nosotros, también él ha accedido a contestar a nuestro cuestionario.
- ¿Cuáles son, a su juicio, los aspectos más positivos de esta localidad que usted resaltaría?
- Para los que vivimos en una ciudad como Madrid durante todo el año y hemos de soportar una apretada agenda, El Hoyo de Pinares representa, ante todo, una idea de descanso. Me gusta este pueblo porque me permite estar en contacto con la naturaleza, respirar un aire limpio y disfrutar de placeres cotidianos, como la música o la lectura, en un ambiente agradable y tranquilo.
- ¿Qué aspectos negativos cree que hay que corregir y qué medidas propone para mejorar las condiciones del pueblo?
- Creo que podrían mejorarse los accesos a la localidad y evitar la proliferación de ruidos molestos producidos por las muchas motos que circulan por el pueblo y por el excesivo volumen de algunos aparatos de música de locales públicos.
Fuente | Publicado en el El Diario de Ávila, 26.09.91.
Ilustraciones originales del artículo en el periódico, fotografías de Manuel Tabasco, excepto la de Gustavo Villapalos, facilitada por la UCM.
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